El incendio de Las Peñas de Riglos ha dejado una profunda huella en nuestro territorio. A las graves consecuencias ambientales, paisajísticas y sociales de uno de los incendios forestales más devastadores vividos en Aragón se suma ahora el impacto económico sobre autónomos, emprendedores y pequeñas empresas de La Jacetania y el Alto Gállego, especialmente en aquellas zonas directa o indirectamente afectadas por el fuego.
Ante esta situación, ADECUARA se suma al llamamiento realizado por la Red Aragonesa de Desarrollo Rural (RADR) para solicitar a las administraciones públicas la puesta en marcha urgente de un plan de ayudas económicas destinado al tejido productivo de los territorios afectados por la reciente oleada de incendios forestales.
El incendio de Las Peñas de Riglos ha golpeado nuestro territorio en plena temporada de verano, un periodo especialmente importante para buena parte de la economía rural. Turismo rural, hostelería, turismo activo, comercio local y explotaciones agropecuarias y forestales son algunos de los sectores que pueden sufrir las consecuencias de la paralización o ralentización de la actividad.
Más allá de las pérdidas directamente provocadas por las llamas, los incendios generan cancelaciones, reducción de visitantes, dificultades de acceso, interrupciones de la actividad y una incertidumbre que afecta especialmente a pequeños negocios y profesionales autónomos.
Una respuesta rápida y cercana al territorio
La Red Aragonesa de Desarrollo Rural ha solicitado formalmente ayudas directas de emergencia, líneas de financiación bonificadas y mecanismos ágiles para hacer llegar estos recursos a las personas y empresas afectadas.
Además, la RADR ha puesto a disposición del Gobierno de Aragón la estructura y experiencia de los Grupos de Acción Local para colaborar en la gestión de estas ayudas.
Desde ADECUARA conocemos de primera mano la realidad de los municipios, empresas y personas emprendedoras de La Jacetania y el Alto Gállego. Esa cercanía permite identificar las necesidades del territorio y acompañar al tejido productivo rural en momentos especialmente difíciles.
Los Grupos de Desarrollo Rural cuentan con una amplia experiencia en la gestión de fondos públicos y en el acompañamiento a proyectos empresariales. Por ello, su participación podría contribuir a que las ayudas llegasen de manera ágil, directa y adaptada a las necesidades reales de cada territorio.
Apoyar ahora a quienes mantienen vivos nuestros pueblos
Tras la emergencia llega también el momento de afrontar sus consecuencias. Recuperar el territorio no significa únicamente restaurar el monte y los espacios afectados. También implica proteger la actividad económica y apoyar a quienes trabajan, emprenden, generan empleo y mantienen vivos nuestros pueblos durante todo el año.
Desde ADECUARA nos sumamos a la petición de una respuesta pública coordinada y rápida que permita minimizar las consecuencias económicas del incendio de Las Peñas de Riglos y del resto de incendios que han afectado a Aragón.
El territorio necesita recuperarse. Y para hacerlo es imprescindible que quienes viven y trabajan en él puedan seguir adelante.





