El Espacio Portalet ha acogido este martes una jornada de trabajo transfronteriza centrada en el silvopastoralismo y la gestión del territorio por el bien común. El encuentro ha puesto de relieve la necesidad de reforzar la cooperación a ambos lados de la frontera ante problemáticas de montaña compartidas.
“Debemos buscar un equilibrio entre la actividad agropastoral y forestal, apostando por una colaboración real que permita afrontar retos como la gestión del territorio, la sostenibilidad ambiental y el futuro del sector primario”, ha explicado el alcalde de Laruns, Robert Casadebaig.
La jornada ha comenzado con la presentación del trabajo desarrollado por el IPHB (Institution Patrimoniale du Haut-Béarn), formada por representantes políticos y la sociedad civil. Esta articula su labor en torno a tres competencias: el agropastoralismo, la gestión forestal y una línea medioambiental centrada no solo en la correcta gestión del territorio, sino también en explicar y comunicar al exterior cómo estas prácticas contribuyen a una buena gestión ambiental. Después, Elena Abós, gerente de Adecuara, ha hablado del trabajo que desarrolla esta entidad para promover el desarrollo territorial cultural, económico y social de la Jacetania y el Alto Gállego.
En su exposición ha detallado los usos del suelo, destacando que casi el 100 % la superficie agrícola se destina al cultivo de cereal, sin apenas representación de cultivos hortícolas, mientras que la zona norte se dedica a pastos. En cuanto al sector ganadero, ha dicho que vive “una disminución progresiva del número de explotaciones y de cabezas de ganado, una tendencia que genera preocupación por sus implicaciones económicas, sociales y ambientales”. En la jornada se ha abordado la compleja distribución del monte público, y la necesidad de avanzar en una gestión forestal coordinada que contribuya a la prevención de incendios.





